Establece un día de la compra

Descubre los multiples beneficios de hacer la compra una vez por semana.

Establece un día de la compra

Si haces un recuento de lo que necesitas para salir a hacer la compra son relativamente pocas cosas: saber qué vas a comprar, dónde vas a ir y qué es lo que te urge más necesidad por adquirirlo.

Así que si ves que el resto de trucos no te funcionan, puedes probar con este nuevo consejo que te dejamos aquí: hazte un horario y consigue sacar nada más que un día al supermercado. No hace falta más. No habrás más o menos oferta, por muchas veces que hayas a mirar.

De esta forma, lo único que conseguirás será precisamente el efecto contrario: gastar todavía más y hacerlo de forma compulsiva. Si tu plan es recurrir a pasearte por los pasillos del supermercado de turno, acabarás picando en algo. Por ello es importante que priorices tu compra eventual, sin tener que hacerla diaria. Ahorrarás tiempo y dinero.

Ponte por caso, que precisamente no está cerca dónde vas a comprar. La primera consecuencia será el tiempo que inviertas en esto. El transporte tal y como está hoy en día el precio de la gasolina y la inflación, va a repercutir negativamente en tu compra.

Por ello te aconsejamos que puedas ir a hacer tu compra, al lado de casa. Patea las calles, que así ni gastarás en transporte y ganarás en energía. El aire libre y el pasear están recomendados por los especialistas, así que ya tienes la mejor combinación posible.

Tras esto traza alguna ruta en la que sepas que puedes descansar, con bancos o parques por el camino. Si vas con muchas bolsas, quizá lo que necesitas es descansar y un espacio como el aire libre o un banco es una buena opción para tomarte un break.

Mira si hay algún sitio al que tengas que ir a hacer otros recados y organízate para ir de ida o de vuelta a buscarlo. Decide ir de compras solo una vez al día por semana. Seguramente caerá algún capricho innecesario, pero es mejor que ocurra solo una vez por semana que 3-4 veces.

Se puede conseguir un ahorro en los productos de temporada y los alimentos frescos, ya que tienen sus precios cambian frecuentemente. De cualquier forma, al hacer la compra hay que prever qué cantidad de cada alimento se consume durante el mes, para no comprar más de la cuenta.

Cuanto más duradero es el producto, más propensión hay a su almacenamiento, incluso aunque se tengan grandes existencias del mismo en casa. Si se adquiere de más, de manera continua, es fácil llegar a almacenar en la despensa productos caducados, lo que conviene evitar cuando se pretende ahorrar en la compra.

La compra diaria incita a gastar más, pues cuanto menos lleno está el carro, menos reparos pone el comprador en añadir nuevos productos. Cuando se trata de la compra semanal, el consumidor debe aprovechar para hacerse con los productos frescos o perecederos, como el pan, la fruta y la verdura y las carnes y los pescados.